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domingo, 8 de octubre de 2017

Gerard Piqué, otro futbolista

Futbolistas de Izquierdas... y de derechas
 
De vez en cuando no es una lectura sino un hecho o un ambiente determinado el que te lleva a pensar en la presencia del deporte en el día a día. En esta ocasión, como no podía ser de otra manera, el tema es el de Cataluña y la actitud de Gerard Piqué.

Se dice del deporte que es bueno para superar las diferencias entre las personas y los grupos sociales, pero no es así. Los insultos y los pitidos a este futbolista que, piensa diferente y juega al nivel que el mejor, dejan claro que no importa lo que te esfuerces si tu pensamiento político se sale del carril.

Es evidente que la mayor parte de la afición futbolística es especialmente cerril y que no entiende del juego otra cosa que ganar a toda costa y humillar al contrario, si se puede. Y si no pueden entender el valor del esfuerzo en un juego, ni imagino que entenderán de justicia social, de libertad, de igualdad, democracia… 

A lo que iba es a esto de las nacionalidades y el fútbol. No crean que es un erial el fútbol en materia de nacionalismos e independentismos. Sin ir más lejos José María Belausteguigotia Landaluce (Belauste), militante del Partido Nacionalista Vasco, es el autor del gol que en la olimpiada de Amberes de 1920, dio origen, a su pesar, al esperpento de la Furia Española deportiva, tan querida y manoseada en la dictadura.

Por cierto, si de coraje hablamos, vaya imagen la de Carles Pujol y Gerard Piqué saltando al alimón para marcar el gol a Alemania que daría paso a la final del campeonato de Sudafrica y la mayor gloria del fútbol español. Resuelta por otro jugador del Barcelona (Iniesta, recientemente renovado en el Barcelona per sempre).

En realidad la patria del deporte es el dinero, por eso callan tanto los deportistas. Ya se ha dicho que la independencia de Cataluña puede ser ruinosa, por eso, también por eso, Piqué es un enemigo.


Al fútbol le van más lo cuellos rotos de amor patrio y ardor guerrero que Raúl exhibía como nadie, en tiempos en que la selección española perdía siempre. Aunque tampoco pasea mal el fútbol las banderas y los brazos en alto. 



Pero el fútbol también es, sobre todo fue, refugio de sueños de igualdad y de insumisión. Me encanta el avatar anarquista de CE Júpiter, de Poble Nou, de quien pongo un enlace para quien quiera disfrutar con su historia. Hay mucho que hablar
sobre deporte y anarquismo, pero en otra época.


Y, cómo no, una lectura: Futbolistas de Izquierdas de Quique Peinado
  

Nada nuevo bajo el sol. Ni es nuevo que haya futbolistas con ideas propias, ni que los aficionados no entiendan del juego otra cosa que el eco que en su mondongo hace la consigna del patrón.




viernes, 22 de septiembre de 2017

Las Troyanas y "las guerreras"

La insalvable distancia de las mujeres con la guerra... y el deporte.

Voy a ir a ver Las Troyanas, de Eurípides. La versión teatral de Alberto Conejero dirigida por Carme Portaceli.

Una coalición de aqueos destruye Troya (siglos XII o XI a.C.). Ha costado años en los que los guerreros han protagonizado batallas, más o menos gratas a los dioses, de las que se ufanan por el honor y la virtud en su desempeño. La razón de la guerra: el rapto de Helena, una mujer bella a la que su marido deja al cuidado de Paris para irse a otra guerra.

Los dioses, Poseidón y Atenea, enfadados por algún desaire, hacen naufragar las naves de los griegos cuando, terminada la guerra, vuelven a casa.  Salvan la de Odiseo (Ulises), pero dificultan su vuelta a casa con mil peripecias.

La guerra de Troya y las aventuras de Ulises, contadas como verdades patrióticas y didácticas, corrieron de boca en boca durante siglos en Grecia y, el bardo Homero, que sabía escribir, los recogió en La Iliada y La Odisea.

Se dice, y me parece verosímil, que el origen de las Olimpiadas son las representaciones teatrales de la heroicidad de los griegos en Troya convertida en competición (el agón).



Luego, en el siglo V a.C. Eurípides, tal vez con la intención de desmitificar tanta tontería olímpica y heroica, relata las consecuencias, las catástrofes colaterales de aquella guerra. Las mujeres de Troya, una vez que sus maridos han perdido la guerra, han perdido a sus compañeros y, lo que es más doloroso, a sus hijos. Ellas serán esclavas, enterradas en vida o muertas.




Y las Olimpiadas antiguas de Grecia, trasunto de la guerra, se consideran el origen del deporte. Mientras los hombres se ufanan del brillo de sus armaduras, el lustre de los caballos, el honor y la virtud valerosa de su competencia ociosa, las mujeres permanecen al margen.

Ahora las mujeres sí que hacen deporte y, a los equipos de mujeres triunfadoras, les llaman “las guerreras”  invocando la odiosa asimilación del deporte a la guerra que las hizo esclavas. Qué lejos de la llamada de Alexandro Barico en Homero, Iliada, reclamando para la sociedad otra estética que no sea la de la guerra (de eso ya hablé) y que triste destino el del deporte en manos… de quién esté.

Todavía no he ido pero voy a ir a ver y escuchar en el teatro el lamento de las Troyanas por la estupidez de las guerras que y quienes las evocan y se cubren de laureles. Y no voy a poder dejar de pensar en la distancia precavida que las mujeres guardan con el deporte, escarmentadas, como están, de las guerras.


No se debía leer la Ilida ni hablar de Las Olimpiadas sin leer o escuchar también las voces de Las Troyanas. No se debía educar (tampoco en el deporte) sin comprender el horror que relata estas narraciones.

En fin, no sé si me explico; hay mucho que aprender en la obra de Eurípides. Mientras veo esta obra de teatro os recomiendo su lectura, gratis en PDF, o la película Las Troyanas, dirigida por Michael Cacoyannis. Peliculón. También lo que decía Agustín García Calvo  al hablar sobre hombres y mujeres.


martes, 29 de agosto de 2017

El deporte en La Regenta

Devaneos mudos, gimnásticos, callaba, forcejeaba con deleite...


Otro pelo nos luciría si desde aquellos años en que se escribió La Regenta hubiéramos atendido a la denuncia de la bárbara discriminación de la mujer y del abuso de quienes continúan en el poder.

Fui a Oviedo y pensé que La Regenta sería una buena guía para pasear. La leí hace mucho y tenía mejores referencias que recuerdos de la novela de Clarín. No pensé que iba a apasionarme tanto.

Tampoco esperaba encontrar tantas referencia al contenido de este blog: Deportes y Diversiones; y de ellas voy a dar cuenta, haciendo alusión a los ejercicios corporales (cap. 28) que nombra y que nos recuerdan las diversiones y los juegos que, años después, en 1910, servirían a Erik Satie de inspiración para las composiciones multimedia que dan nombre a este blog.

A lo largo de la Regenta se nombran: El columpio, los baños en el mar, los paseos, las regatas, la caza, la pesca, el baile, los paseos, el flirt, el pic-nic, el teatro. No siempre Leopoldo Alas les da el mismo sentido que Satie, pero no falta el sentido erótico y juguetón de su práctica. Por ejemplo, La Gallinita Ciega de Satie (Busque señorita, quien le ama está a dos pasos) no aparece en La Regenta, pero se describe El Cachipote (cap. 28) que provoca el roce, tomarse de la mano sin querer, correr alocadamente levantando las faldas y mostrando los tobillos.

Gimnástica del bello sexo 1827
No debíamos seguir sin poner en contexto esta obra. La Regenta se publica en 1884 y “retrata la vida de una capital de provincia española en el último tercio del siglo XIX” (tomado de la contraportada de la edición que he leído). La sociedad que retrata tiene que ver con la aristocracia y la alta burguesía. Hay pocas incursiones, aunque sabrosas, en el pueblo llano (muy divertida descripción del juego “zurriagame la melunga”, cap. 14, y muy interesante el estudio enlazado) o la incipiente clase media (que irrumpe en el paseo del Espolón desplazando a la aristocracia, cap. 14).

En esta época la gimnasia ya no es una extraña en la sociedad española, pero no tiene nada que ver con la difusión que alcanzaría. Menos aún en una capital de provincia que los propios personajes de la obra consideran atrasada, en muchos aspectos “un pueblo primitivo” (por ejemplo cap. 7) Así, las diversiones y los juegos corporales, transcurren en el ámbito privado de las fincas, los patios y los jardines. Tal como se describen los juegos de las mujeres desde las primeras referencias en los primeros siglos de la cultura occidental. Y el “deporte” de los hombres (que no se nombra como tal), es también medieval-renacentista como la caza, la esgrima o la equitación. Todos ellos citados en la novela.

En el último tercio del siglo XIX ya se ha intentado implantar la gimnasia en la educación en España y en otros países ya lo está. Rousseau (citado varias veces en la novela) ha armado ideológicamente las Escuelas Gimnásticas europeas que en esa época ya están muy desarrolladas. Francisco Amorós, el valenciano fundador de la Escuela Francesa, ha ido y vuelto del exilio (y vuelta a marcharse) intentando, sin éxito, la implantación de la gimnasia como un asunto de Estado. El Conde de Villalobos ha publicado su Ojeada sobre la Gimnástica (1842)  y ha tutorizado la educación física de Alfonso XII, aunque con poco éxito. Casi hace cien años, 1790, que Josefa Amar de Borbón (1749-1833) ha publicado su “Discurso sobre la educación física y moral de las mujeres” . En Europa ya está sobre la mesa el debate sobre el valor educativo del deporte anglosajón.

El corsé, coraza y tortura
Pero la implantación de la gimnasia en la sociedad va lenta y no es frecuente que aparezca tratada en la novela costumbrista de la época. En La Regenta sí que aparecen las razones que están llevando a la sociedad a considerar su utilidad, unas de forma más directa que otras: La regeneración, la higiene, la salud, el beneficio de respirar aire bueno del campo y del mar, la buena postura, el corsé “autentica coraza” (cap. 1). Y también el peligro moral y religioso del cuidado corporal; impagable la descripción de las sensaciones del baile en el capítulo veinticuatro. También la consideración filosófica de la corporeidad. Hay una referencia, que supongo a La Mettrie (1709-1753), sobre el cuerpo considerado como una máquina “Una máquina eléctrica con conciencia... (cap. 9).

Gimnastique de Chambre. Schreber 1892
Y por último, tres veces nombra la gimnasia como característica del comportamiento de sus personajes: El Magistral hace gimnasia con pesas (cap.11): “…el pecho alto y fuerte, parecían de un atleta”; también hace referencia a su apariencia atlética en el capítulo uno. Los escarceos amorosos pueden tener un componente gimnástico: “devaneos mudos, gimnásticos, callaba, forcejeaba con deleite…” (cap. 20) y don Alvaro Mesía, preparándose para sus embates amorosos “leyó libros de higiene, hizo gimnasia de salón, paseó mucho a caballo…” (cap. 25).

No hace falta detenerse en estas curiosidades, lo que hay que hacer es devorar esta lectura, porque, ya lo dije al principio, otro pelo nos luciría si desde aquellos años hubiéramos atendido a la bárbara discriminación de la mujer y del abuso de quienes continúan en el poder.



Nota: Terminada la redacción de este divertimento, me entero de que en 1984, Antonio Masip escribió un opúsculo, una ponencia de un congreso con este mismo título: El Deporte en La Regenta. A ver si lo leo. 

martes, 25 de julio de 2017

Corrupción en el deporte. La transición y Rafael Cortés Elvira

Poder admirar a los deportistas sin sentir vergüenza

Un ejercicio de cinismo
Últimamente no es raro ver aireadas noticias de conductas deportivas positivas: juego limpio, solidaridad, inclusión o simplemente de sentido común, difundidas con alcance nacional. Imagínense cuál debe ser el tamaño de podredumbre en el deporte para tener que convertir lo razonable en noticia. La honradez en la práctica deportiva se ha convertido en “el hombre que muerde al perro” que, por ser lo contrario de lo frecuente, “que el perro muerda al hombre”, es noticia.

Para quienes amamos el deporte (otro diferente al más comercial) nos encontramos ante la esquizofrenia de alegrarnos por la conducta plausible y la tristeza por la excepcionalidad. Y. sobre todo, por la certeza de que la difusión de estas noticias suponen una cortina de humo sobre “la corrupción masiva e impune de las estructuras deportivas y la sociedad narcotizada” que lava la cara con el recordatorio puntual de los valores sociales del deporte.

La frase anterior la he construido parafraseando un artículo de Ignacio Varela. Esta es la buena noticia, que algunas personas (no precisamente implicadas en el deporte o sus estudios universitarios), comienzan a denunciar la decrépita democracia del deporte.

Como siempre, recomiendo que se lean los artículos, aunque a mí me gustaría añadir algo a lo que dicen. No estoy totalmente de acuerdo en todo. Por ejemplo, en que el cáncer del deporte español tiene su origen en los Juegos Olímpicos de Barcelona de 1992. En ese momento España se puso al nivel de otros países occidentales en cuanto a comercialización del deporte; pero en otros sitios, las olimpiadas, no habían causado esa conmoción. Simplemente, los juegos en 1992 llegaron a una población sin educación deportiva ni física y el éxito deportivo y comercial obnubilo a una “sociedad narcotizada” que confundió la gimnasia con la magnesia, el ejercicio, al que constitucionalmente tenemos derecho, con el espectáculo y el dinero. Y así sigue sin que nadie haga nada por cambiarlo.
Porque en lo que si estoy de acuerdo es que al deporte no ha llegado la transición democrática.

Malabares con la pelota
Aunque yo no estoy pensando en la transición de la que se habla cuando hablamos de política, que resultó tan tramposa como los cambios habidos en el deporte a partir de 1992. Lo que pienso es más básico. El deporte no se ajusta al sistema democrático y mucho menos a los valores humanistas (valor del esfuerzo, trabajo en equipo, juego limpio, ecología), que es la única razón por la que un Estado puede defender su práctica.

Hablando de la transición. Rafael Cortés Elvira, que está en candelero y esperemos que, si se lo merece, pronto esté en la picota (en sentido figurado), fue un puntal en la transición de la dictadura a la democracia en España. Quienes entonces éramos estudiantes en el INEF, recurrimos a él para ver si desde el PSOE se impulsaba la normalización de los estudios de Educación Física y Deporte. El resultado es el que ahora, que se denuncia la corrupción en el deporte, sabemos por artículos como el de RobertoB. Ballesteros. Debió aprender pronto la doctrina Felipe González del “que más da que el gato sea blanco o negro" y se puso a cazar ratones”.

Comentaba, hablando de la socialización de las masas, el proceso que siguió la gimnasia y el deporte para convertirse en una herramienta del fascismo y alertaba sobre la lectura que podía hacerse de lo escrito aplicándolo al deporte actual.

El deporte necesita una terapia de choque, desactivar el tinglado económico, al menos en lo que depende del Estado, para que quienes admiramos a deportistas como Nadal, Gasol, Beitia (y muchos más) podamos valorar su esfuerzo sin tener que obviar la inmundicia que los rodea.



miércoles, 28 de junio de 2017

Ludwig Jahn. La nacionalización de las masas


Ludwig Jahn (1778-1852). La gimnasia y el deporte conductores de masas sumisas.

La sorpresa en esta lectura parte de la aparición de Jahn (Ludwig Jahn 1778-1852) al hojear el libro.

En la historia de la educación física se trata a Ludwig Jahn como uno de los pioneros de la educación física contemporánea, sin más análisis, cuando en realidad, para quienes revisan la historia, es un puntal de la unificación alemana y sus ideas, en manos de sus sucesores, parte de la justificación de un estilo de vida fascista.

Su doctrina caló hondo en la educación física militar, en las organizaciones juveniles y en la idiosincrasia de la gimnasia educativa y en la gimnasia deportiva, en oposición a las ideas de Guts Muths, decantadas hacia los ideales de Pestalozzi.

En el capítulo sexto se desarrolla la creación, el desarrollo y la aportación de las sociedades gimnásticas a la creación de un estilo de vida. La necesaria urgencia de ese escrito me obliga a centrarme en unas pocas ideas que reproduzco literalmente:

“…los gimnastas, que en cierto sentido, fueron los pioneros de la autorrepresentación nacional alemana. El amor a la patria mediante la gimnasia…”

“Los gimnastas se consideraban el catalizador de la regeneración nacional.”

“En la historia, lo que es memorable, se renueva mediante el espectáculo del poder masculino; los honorables hechos de los antepasados se renuevan a través de la competición gimnástica. (L. Jahn)”

Las juventudes de falange educadas al aire
y al sol son la alegría de la Patria 1945
Parece antiguo, es de otra época, pero el sencillo ejercicio de cambiar gimnasia por deporte y patria por dinero o mercado nos da una lectura actualizada. Sin necesidad de hacer piruetas lingüistas o ideológicas podemos ver el reflejo ideológico de las ideas de Jahn en la celebración de las olimpiadas de Berlin de 1936 y en numerosas celebraciones de partidos en los que se juega el honor y la honra.

Los alemanes son conscientes de la manipulación de la educación física y de su papel en la generación del fascismo. Los grupos alemanes que estudian el pasado para no volver a caer en los mismos errores, tienen la mirada puesta en el deporte, heredero de la preocupación por el cuerpo.

No es una preocupación que yo detecte en España, como si aquí no nos hubieran gobernado fascistas y la gimnasia no hubiera bebido de esas fuentes. O como si Amorós fuera ajeno a esta ideología.

Termino con una alusión a la importancia del espectáculo gimnástico o deportivo como:

“La creación gimnástica formaba parte del interés de Jahn en la concepción de ritos nacionales válidos, porque se daba cuenta de que estos conducían a la conversión de una muchedumbre caótica en una masa disciplinada, en parte por la representación de actos sagrados… “


No tiene desperdicio la lectura. Imprescindible para crear conciencia sobre las influencias que gravitan sobre la educación física y el deporte.

martes, 27 de junio de 2017

La gimnasia en la historia. George L. Mosse


Las sociedades gimnásticas y el estilo de vida fascista en el siglo XIX. La dignidad del deportista pasa por revisar su historia.

Dedicaré a esta lectura dos entradas del blog, porque no soy capaz de resumirlo en una.

No leo teoría ni historia del deporte o la educación física. Leo muchas cosas distintas para satisfacer mi curiosidad o mi recreo y si aparecen referencias a estos temas lo cuento en este blog. Mi última sorpresa ha sido leyendo este libro de historia (George L. Mosse. La nacionalización de las masas).
El autor, para explicar el proceso social y político que hizo del nacionalismo un movimiento de masas, recurre a la evolución de las escuelas y las sociedades gimnásticas que se implantaron en Europa durante el siglo XIX.

http://www.sgschramberg.de/geschichte.html
La tesis de este libro es que la aparición del nacional socialismo en el siglo XX, no es espontánea, sino el desarrollo, durante el siglo XIX, de un estilo de vida fascista al que las sociedades gimnasticas, las sociedades corales masculinas y las de tiro al blanco contribuyeron de forma decisiva, aportando su estética, su mística y su liturgia.

En este punto hay que decir que todo lo que no sea leer el libro completo, es correr el peligro de la imprecisión, la banalización o la consigna, por lo que seré muy prudente en lo que transcriba.

El ideal de belleza, la estética de estas sociedades, con referencia a cánones mitológicos de lo griego y lo germánico, devino en una cuestión de superioridad de la raza. La gimnasia, más que ser el instrumento para conseguir pureza de raza, era la forma de demostrarlo y se aplicó a ello con festivales y demostraciones públicas.

http://www.spiegel.de/einestages/turnvater-friedrich-ludwig-jahn-doping-fuers-deutschtum-a-1096246.html
Son precisamente las demostraciones, disciplinadas y masivas, las que han de conseguir la liturgia mística, a partir de un ejercicio gimnástico banal, y la elección de espacios emblemáticos, de una unión entre lo físico y lo patriótico, que muestra como imprescindible el ejercicio físico en la creación del estilo de vida.

Puesto que esta estrategia funcionó para la creación de los nacionalismos de principios del siglo XX ¿por qué no aplicarla al deporte para conseguir la alienación mercantil? Bueno, esto último ha sido un salto en el vacío, una consecuencia que se deriva de la lectura del sexto capítulo del libro.

Termino esta entrada parafraseando el primer párrafo de la introducción: Lo que a mí me preocupa es la dignidad del que hace deporte o a elegido la vía sensitiva y corporal para desarrollar plenamente su vida.

Los deportistas hemos perdido el control sobre nuestras razones y no conseguimos explicarlas a la sociedad más allá de la enormidad de su práctica y el dinero que mueve. Esto no da mucho prestigio.

Dice Maquiavelo “como puede sobrevivir un hombre de bien en un mundo perverso”. Son las mismas dificultades que tiene un deportista para vivir su práctica al margen de las modas o el mercado. O la interpretación despectiva de su ocupación.

Nos queda poner los nombres de quienes propiciaron ese modelo (el estilo fascista) en el desarrollo de la gimnasia en el siglo XIX. Anticipamos la referencia a Ludwig Jahn. Y de paso a Amoróx. Pero de eso hablamos en la próxima entrada.




jueves, 15 de junio de 2017

Preparación física y teatro: La Respiración de Alfredo Sanzol

¿Por qué grita ese actor?


Poco después de haber preparado la entrada anterior sobre Davis Trueba, fui al teatro.

En “La Respiración” que vi en el teatro de la Abadía el 24 de junio de 2017 (Texto y dirección Alfredo Sanzol) hay un personaje que representa un “preparador físico”. No es negativo ni insultante su papel. Es un personaje que aplica sus conocimientos con un cierto rigor, si bien es verdad que cuando demuestra ejercicios se parodia su gestualidad. El tono irónico de la obra lo pide. 

Otra cosa son los arranques de autoritarismo militaroide que representa con gritos desaforados en los momentos más insospechados de su discurso ¿Por qué? Me imagino que es la imagen que tenemos del entrenamiento y los entrenadores. ¿Por qué no gritan los otros profesores? Yo tampoco he gritado más allá de la necesidad de hacerme oír por cuarenta niños al tiempo. No sé.

La gestualidad brusca del preparador físico en La Respiración
Es de agradecer que se cuele en la literatura y en las artes escénicas la imagen peculiar de quien vive más físicamente que la mayoría de las personas. Pero no sale muy bien parada la imagen de la educación física en manos de los intelectuales.

No sé si merece la pena preocuparse por ello.


Por cierto, la obra de teatro es altamente recomendable.